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Dolor menstrual (dismenorrea)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

Todas las mujeres han sufrido alguna vez, de forma aislada o regular, dolor menstrual (dismenorrea). Existe el llamado dolor menstrual primario, que se da con la primera menstruación y que no tiene ninguna enfermedad como causa. Este dolor afecta, sobre todo, a mujeres jóvenes. El dolor menstrual secundario aparece en las mujeres más maduras. Su origen está en enfermedades ginecológicas y se dan, sobre todo, en mujeres entre los 30 y los 40 años de edad.

El dolor menstrual se manifiesta, sobre todo, como dolor de espalda y como cólicos en el bajo vientre. Las mujeres afectadas sienten malestar general y cansancio. Con frecuencia, aparecen otras molestias asociadas como diarrea, náuseas o dolor de cabeza.

No existe un tratamiento específico para el dolor menstrual. Dependiendo de la causa del dolor, hay diferentes posibilidades de tratamiento. Si el dolor de la menstruación no está asociado con ninguna enfermedad, los medicamentos analgésicos (como el ibuprofeno) o las sustancias antiespasmódicas (como la butilescopolamina) mitigan las molestias. Medidas sencillas como aplicar calor pueden ser de ayuda a corto plazo. Con frecuencia, las hormonas como la píldora anticonceptiva pueden ayudar a resolver el dolor menstrual, especialmente, durante los dolores menstruales primarios.

Normalmente, el dolor menstrual se suele desencadenar por contracciones musculares demasiado fuertes del útero causadas por la prostaglandina, una sustancia química propia del cuerpo. En el diagnóstico, el médico aclara si puede tratarse de una causa orgánica, porque también enfermedades del bajo vientre como la endometriosis pueden causar dolores menstruales, y necesitan otro tipo de tratamiento. En los dolores menstruales secundarios, el tratamiento se orienta hacia la enfermedad subyacente.

El dolor menstrual puede prevenirse. Un estilo de vida saludable basado en una alimentación equilibrada y la realización de ejercicio físico regular tiene un efecto positivo. Las hormonas, como la píldora anticonceptiva, pueden ayudar a prevenir el dolor menstrual.


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