Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Diabetes: diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

El diagnóstico de la diabetes mellitus se establece a partir de los niveles de glucosa en la sangre y los síntomas. La concentración de glucosa en la orina también puede dar una pista de que el paciente puede padecer diabetes.

Glucosa en la sangre

En ayunas el nivel de glucosa en la sangre suele ser inferior a 90 miligramos por decilitro (mg/dl) en la sangre total o 100 mg/dl en el plasma sanguíneo. Después de comer sube a un nivel de 140 mg/dl, aproximadamente.

Los siguientes niveles permiten diagnosticar una diabetes mellitus (criterios ADA, 2011):

  • Glucemia al azar ≥ 200 mgr/dl en presencia de síntomas de diabetes (poliuria, polidipsia o pérdida de peso inexplicada).
  • Glucemia en ayunas (al menos durante 8 horas) ≥ 126 mgr/dl.
  • Glucemia ≥ 200 mgr/dl a las 2 horas tras la sobrecarga oral con 75 grs. de glucosa (SOG).
  • Hemoglobina glucosilada (HbA1c) ≥ 6,5%.

En las tres últimas opciones es necesario confirmar el diagnóstico con una nueva determinación de glucemia en ayunas, sobrecarga oral de glucosa o hemoglobina glucosilada. Para realizar la confirmación es preferible repetir el mismo test que se utilizó en la primera ocasión.

Análisis de la orina

Glucosa en la orina (glucosuria): la presencia de glucosa en la orina es un signo indicativo de la existencia de la enfermedad del azúcar. En caso de una elevada eliminación de glucosa en la orina se habla de glucosuria. A partir de un nivel de azúcar en la sangre de 180 mg/dl aproximadamente se sobrepasa el denominado umbral renal para la glucosa.

Con niveles de azúcar en sangre superiores el cuerpo empieza a eliminar el exceso de glucosa a través de la orina. En las embarazadas este umbral renal es un poco más bajo. El azúcar eliminado puede detectarse en la orina mediante tiras reactivas a la glucosa. Durante el embarazo las mujeres sanas también pueden presentar pequeñas cantidades de glucosa en la orina. Por eso, para descartar una diabetes gestacional se realizan otros análisis.

Cuerpos cetónicos en la orina (cetonuria): cuando las células del cuerpo no pueden aprovechar el azúcar por la falta de insulina, cubren sus necesidades energéticas metabolizando las grasas en el hígado (a partir de los ácidos grasos se obtiene energía y se producen los denominados cuerpos cetónicos). Una concentración elevada de cuerpos cetónicos es una advertencia de que la diabetes “se descontrola” produciéndose una hiperacidez del organismo (lo que se denomina cetoacidosis). El médico puede detectar los cuerpos cetónicos en la orina (cetonuria) con una tira reactiva.

Prueba de tolerancia a la glucosa (Sobrecarga oral de glucosa)

Si con los primeros exámenes el médico detecta unos niveles de azúcar en la sangre que se encuentran por encima del umbral normal pero no permiten el diagnóstico de diabetes, también puede realizar una prueba de tolerancia oral a la glucosa o sobrecarga oral de glucosa (SOG). En la SOG el médico primero extrae sangre de la persona afectada para determinar el nivel de azúcar en la sangre. En los tres días previos a la prueba el paciente no puede pasar hambre, sino que debe alimentarse con suficientes carbohidratos.

Al menos 10 horas antes de la prueba el paciente debe estar en ayunas y sin consumir alimentos, alcohol ni tabaco. El día de la prueba, tras la primera extracción de sangre, el paciente bebe 75 gramos de glucosa diluidos en 250 a 300 mililitros de agua. Debe tomar esta solución lentamente en un período de cinco minutos. Dos horas más tarde el médico vuelve a extraer sangre.

En las personas no diabéticas los niveles de azúcar en el plasma sanguíneo en ayunas son inferiores a 100 miligramos por decilitro (mg/dl) y dos horas después de la prueba son inferiores a 140 mg/dl. Si los niveles en ayunas son superiores a 100 mg/dl y hasta un máximo de 125 mg/dl, se habla de una glucemia basal alterada (GBA). En caso de un valor medido dos horas después superior a 140 mg/dl y hasta un máximo de 199 mg/dl, se habla de intolerancia a la glucosa (ITG). Ambos casos requieren confirmar el diagnóstico con una segunda determinación.

La diabetes mellitus (enfermedad del azúcar) se produce cuando los niveles de azúcar en el plasma sanguíneo en ayunas se sitúan al menos en 126 mg/dl o más, y el valor medido dos horas después (valor de SOG-2h) es superior a 200 mg/dl. En las embarazadas los umbrales para la SOG son diferentes.

Valor HbA1c

Para poder observar el metabolismo glucémico de una persona durante un largo período de tiempo, el médico puede determinar el valor HbA1c. Este valor indica la cantidad de hemoglobina (pigmento rojo de la sangre) asociado a la glucosa, que normalmente se sitúa entre el 4 y 6% del total de hemoglobina en la sangre y depende directamente de lo elevado que sea el nivel de azúcar en la sangre.

Con el valor HbA1c el médico puede evaluar el nivel de azúcar en la sangre de las últimas 8 a 10 semanas. Para que el tratamiento evolucione favorablemente el valor HbA1c debe ser inferior a 53 mmol/l (7%) y, en el mejor de los casos, inferior a 48 mmol/l (6,2%).

Los médicos también emplean el valor HbA1c para diagnosticar la diabetes mellitus. No obstante, el valor HbA1c como criterio de diagnóstico solo tiene suficiente valor informativo para los adultos. El valor HbA1c por sí solo no es suficiente para detectar la diabetes mellitus en niños, ya que el umbral de 48 mmol/mol o 6,5% no puede extrapolarse a los niños sin más. Por eso, para diagnosticar la diabetes en los niños siempre debe recurrirse a otros métodos también.





Publicidad