Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Depresión

Autor: Redacción Onmeda (18 de Octubre de 2011)

© Jupiterimages/Polka Dot Images

Es probable que las personas que se sienten constantemente abatidas y tristes, han perdido el interés por las cosas que antes les interesaban y solo se animan a duras penas a desarrollar actividades sencillas, padezcan de depresión. La incidencia de este trastorno no es en nada desdeñable: entre un 16 y un 20% de las personas han padecido depresión al menos una vez en su vida.

Es decir, las depresiones se encuentran entre las enfermedades psíquicas más comunes. Los indicios más importantes de una depresión son: abatimiento, pérdida de interés, tristeza y falta de iniciativa.

Además, una depresión suele desencadenar a menudo otros síntomas (también molestias físicas). Entre otros pueden aparecer trastornos del sueño, miedos, dudas sobre uno mismo y dificultades de concentración. Las causas de una depresión son variadas: así, influencias biológicas y psicológicas pueden hacer enfermar de depresión más fácilmente a unas personas frente a otras. También las circunstancias de la vida y los factores personales pueden tener una gran influencia en la aparición de una depresión. Las situaciones traumáticas, como la muerte de un ser querido o el estrés en el trabajo, son desencadenantes habituales de depresiones, sobre todo si hay una mayor predisposición a ello.

El diagnóstico de depresión solo se obtiene cuando se cumplen determinados criterios. Deben darse al menos cuatro de los síntomas típicos de las depresiones, debiendo ser al menos dos de ellos síntomas clave (abatimiento, pérdida de interés, tristeza o falta de iniciativa) y durar al menos dos semanas seguidas.

Los medicamentos y la psicoterapia son útiles en caso de depresión. A menudo en una depresión se utilizan ambos tratamientos.

  • Los tratamientos con medicamentos empleados contra la depresión constan principalmente de los llamados antidepresivos. Después de que los síntomas han desaparecido, se recomienda seguir tomando estos medicamentos durante un tiempo para evitar recaídas (la llamada terapia de mantenimiento).
  • La terapia psicoterapéutica de una depresión aspira entre otras cosas a que la vida del afectado sea más activa y a desmontar los pensamientos negativos. Además, la psicoterapia proporciona estrategias que pueden ayudar a las personas con depresión a actuar a tiempo contra los síntomas recurrentes de su enfermedad psíquica.

La evolución de una depresión depende de diferentes factores: ¿Cuántos episodios depresivos han tenido lugar anteriormente? ¿Cuál fue su duración y su intensidad? ¿Cuánto duró el periodo sin molestias entre las fases depresivas? La consigna básica es que cuanto antes se inicie el tratamiento de la depresión, mejores serán las oportunidades de curación.


Publicidad