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Cefalea tensional

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Laura Osuna (16 de Diciembre de 2016)

© iStock

¿Qué es la cefalea tensional? La cefalea tensional se define como un dolor sordo, opresivo y tenso que se inicia en la zona de la frente y nuca extendiéndose a otras zonas de la cabeza. La cefalea tensional es el dolor de cabeza más frecuente. Alrededor del 90% de las personas lo han sufrido en algún momento de su vida y aproximadamente un 3% de la población padece cefalea tensional crónica.

Si la cefalea tensional se manifiesta menos de 15 días al mes o menos de 180 días al año, los médicos hablan de cefalea tensional episódica. Si la cefalea es más frecuente, se trata de cefalea tensional crónica.

Las cefaleas tensionales no se limitan únicamente a un lado de la cabeza, sino que se dan en ambos lados, especialmente en la zona de las sienes. La mayoría de los pacientes sienten el dolor como si tuvieran una “banda alrededor de la cabeza”. Al contrario que el resto de formas de dolor de cabeza, como la migraña, estos dolores no suelen ser tan fuertes que impidan a los pacientes desempeñar las tareas diarias. Las cefaleas tensionales son una molestia continua de fondo.

Las causas de la cefalea tensional pueden ser tensiones musculares en cuello, hombros, cara y ojos. Estas tensiones se dan especialmente por posturas corporales monótonas y estáticas, como el trabajo ante el ordenador o trayectos largos. Si se compensa esta carga corporal unilateral con deporte, se actúa contra las tensiones y, por tanto, contra la cefalea tensional.

En el diagnóstico, el médico excluye otros tipos de dolor de cabeza y enfermedades que pueden causar esta molestia. Para ello, se pregunta al paciente por el tipo, intensidad y duración de los dolores. Además, también le consultará sobre los posibles desencadenantes de las molestias. Entre estas también se hallan, por ejemplo, analgésicos en altas dosis o ingeridos de forma continuada.

En la cefalea tensional es importante evitar los desencadenantes en la medida de lo posible. En este caso, pueden ser de ayuda ejercicios de relajación, métodos para superar la tensión y el ejercicio físico. En caso de dolores agudos también pueden ser útiles medidas físicas como, por ejemplo, enfriar las sienes o masajearlas con movimientos circulares. Los analgésicos pueden mitigar las molestias. En ocasiones también ayudan sustancias naturales, como la aplicación de aceite de menta en sienes y nuca. En caso de cefalea tensional crónica (que se repite continuamente), los médicos prescriben a veces los denominados antidepresivos tricíclicos, especialmente si los afectados sufren depresión por los frecuentes dolores.

Normalmente, la cefalea tensional responde bien al tratamiento, con lo que puede evitarse la cefalea crónica. La condición previa es identificar a tiempo la cefalea tensional y tratarla. Para ello es importante que el paciente conozca los desencadenantes del dolor y sepa cómo evitarlos.


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