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Cáncer de mama

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (17 de Octubre de 2016)

© iStock

El cáncer de mama es un tumor maligno que se da principalmente en mujeres entre 45 y 65 años. Este tipo de cáncer es el más frecuente entre las españolas, y cada año se detectan 26 mil nuevos casos. No obstante, la supervivencia es elevada, especialmente si la detección es precoz, y la extirpación quirúrgica del tumor suele ser el tratamiento más efectivo.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres en España, y representa un 30% de todos los tumores femeninos, con 25.215 casos nuevos y 6.075 muertes en 2012, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). En ambos sexos, es el cuarto más común a nivel europeo, después de los de colon, próstata y pulmón. Aunque afecta principalmente a mujeres después de la menopausia, un 1% de los casos de cáncer de mama se dan en hombres, y entre un 10 y 15% de los casos, en mujeres de menos de 40 años.

La Asociación Española Contra el Cáncer estima que 1 de cada 8 mujeres padecerá un cáncer de mama en algún momento de su vida. En todo el mundo, se diagnostican 1,4 millones de nuevos casos de cáncer de mama al año y se calcula una tasa anual de mortalidad cercana a los 450.000 fallecimientos.

La detección precoz es fundamental en el cáncer de mama, dado que el 98% de los casos diagnosticados en estadio I remiten completamente, aunque la cifra es solo del 24% si se diagnostica en fase avanzada (estadio III), según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). En global, la supervivencia del cáncer de mama es del 89,2% a los cinco años de tratamiento.

El método más eficaz para la detección de un cáncer de mama es la mamografía. Esta técnica diagnóstica permite identificar tumores en un 90% de los casos; sin embargo, la autoexploración mamaria, o la exploración realizada por el médico, sólo los detecta en un 50%.

No obstante, se recomienda que todas las mujeres a partir de los 20 años se realicen una exploración de mamas cada mes, por la cual deberán palpar cuidadosamente la superficie de cada seno, para observar cualquier alteración sospechosa. En una autoexploración, las siguientes señales pueden considerarse de alerta:

  • Bultos o durezas
  • Pezón hundido
  • Piel rugosa o estirada
  • Cambios en el tamaño o la forma de los senos
  • Secreción del pezón
  • Ganglios palpables en la zona de la axila

El 80% de los bultos que se dan en mujeres jóvenes suelen ser benignos, pero es imprescindible consultar con un médico si se observa cualquiera de estas alteraciones en las mamas. A partir de los 50 años, independientemente de que observen o no alteraciones en sus pechos, las mujeres deben realizarse mamografías cada dos años y exploraciones periódicas por el ginecólogo. Aproximadamente, 1 de cada 8 mujeres están en riesgo de padecer un cáncer de mama, especialmente entre los 45 y los 65 años.

Cáncer de mama: ¿qué es el cáncer de mama y cómo se puede detectar de forma precoz para mejorar la probabilidad de recuperación?

¿Por qué se produce?

Las causas exactas de la aparición del cáncer de mama no están claras, pero se sabe que está condicionado por múltiples factores, que tienen que ver con el estilo de vida, la genética y las hormonas. Existe una serie de factores de riesgo que predisponen a padecer este tipo de cáncer, y muchos de ellos son evitables. El alcohol, la obesidad y el tabaco aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, al igual que otros tipos de cáncer.

Por otra parte, el envejecimiento, la menstruación tardía, no haber tenido hijos, haberlos tenido en edad avanzada o no haber amamantado también son factores de riesgo, que tienen que ver con la exposición a las hormonas sexuales femeninas a la que se somete la mujer a lo largo de su vida. Además, entre un 5 y un 10% de los casos de cáncer de mama se deben a alteraciones genéticas hereditarias, por lo que las personas que tengan un familiar de primera línea consanguínea que haya padecido un cáncer ginecológico (mama, cuello de útero, ovarios…), también están en riesgo de padecer este tipo de cáncer. En estos casos, se recomienda la realización de una prueba genética, y una exploración médica anual, independientemente de la edad de la persona en riesgo.

¿Cómo se puede tratar?

Además de las exploraciones previas, para establecer un diagnóstico certero de cáncer de mama se realizan diferentes pruebas: la ecografía, la biopsia (muestras de tejido) y la resonancia magnética (RM). Una vez diagnosticado, si se ha detectado en fases tempranas, las probabilidades de eliminar el tumor son muy elevadas. En muchas ocasiones, el tratamiento más eficaz es la extirpación del tumor mediante una operación. En estos casos, es posible que sea necesario eliminar total o parcialmente el seno, aunque existen opciones de reconstrucción mamaria, para restablecer la forma del seno. Además, otras opciones terapéuticas contemplan aplicar la quimioterapia o la radioterapia y, en los casos en los que es posible, la inmunoterapia. La terapia hormonal también es otra opción de tratamiento.

El tratamiento del cáncer de mama depende del tipo de paciente, del tipo y estadio del tumor. La tendencia en el tratamiento de cualquier tipo de cáncer es ofrecer un tratamiento personalizado. Si el paciente presenta determinadas alteraciones genéticas, es posible aplicar una terapia personalizada con fármacos que actúen ante determinados biomarcadores.


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