Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Cáncer de colon

Autor: Redacción Onmeda (30 de Marzo de 2017)

© iStock

El cáncer de colon (cáncer colorrectal) es el tipo de cáncer que afecta al intestino grueso (colon) y al recto. El tratamiento más habitual consiste en la extirpación del carcinoma. Los factores de riesgo que favorecen el cáncer de colon son la predisposición genética y en menor medida, padecer enfermedades intestinales inflamatorias crónicas (colitis ulcerosa o Enfermedad de Crohn). También una alimentación desequilibrada pobre en fibra, el tabaquismo o el sedentarismo, son factores de riesgo.

Determinados síntomas como sangre en las heces, cambios en su consistencia o en el ritmo habitual de deposiciones, pueden ser los primeros indicios de un cáncer colorrectal. Aproximadamente el 90% de los cánceres de colon pueden curarse si se detectan a tiempo. Con el test de sangre oculta en heces (TSOH) y una colonoscopia se puede prevenir el desarrollo de tumores malignos o detectar el cáncer precozmente. En una colonoscopia, el médico puede evaluar todo el intestino grueso desde dentro. Esta prueba puede ayudar a detectar pólipos, antes de que se transformen en cancerosos, por eso es un buen método ante la detección precoz del cáncer de colon.

Si el test de sangre oculta en heces (TSOH) da positivo, se realizan estudios para diagnosticar el origen de la misma (hemorroides, pólipo, tumor maligno…), como por ejemplo, una colonoscopia. La periodicidad del TSOH se debe realizar cada dos años. Esta prueba está incluida en la cartera básica de servicios sanitarios en España y se debe usar como media de prevención.

Estas pruebas de detección precoz del cáncer de colon están destinadas principalmente a la población de riesgo, que son personas entre 50 y 70 años sin antecedentes familiares. Así, se excluyen las personas con un historial anterior de cáncer de colon o con antecedentes familiares, pues estos son considerados pacientes de alto riesgo, y por lo tanto tienen un seguimiento especial.

El tratamiento más frecuente del cáncer de colon consiste en una intervención quirúrgica en la que se extirpa la parte del intestino afectada por las células cancerígenas. Si el carcinoma se halla a más de 8 centímetros por encima del esfínter, se puede mantener la salida natural del intestino. En caso de que la posición llegue más abajo, se creará una salida artificial para el intestino (ostomía). Además, también se dispone de quimioterapia o radioterapia como tratamientos alternativos.

La evolución y curación del cáncer de colon dependen de la rapidez con la que se diagnostica el tumor y la celeridad con la que se inicia el tratamiento. Por este motivo, es recomendable que se realicen pruebas de detección precoz a los 50 años de edad. Algunos médicos recomiendan que las personas de raza negra inicien estas pruebas a los 45 años de edad. Estas pruebas de detección incluyen una colonoscopia cada 10 años, un enema opaco cada 5 años, un examen de sangre oculta en heces cada dos años (si el resultado es positivo hay que realizar una colonoscopia), una sigmoidoscopia cada 5 o 10 años y una colonoscopia virtual cada 5 años.

Última revisión médica: 2 de junio de 2016 por la Dra. Laura Osuna.

Cáncer de intestino: casi siempre se origina a partir de pólipos


Publicidad