Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Bulimia (bulimia nerviosa)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/PhotoDisc

La bulimia o bulimia nerviosa es un trastorno alimentario. Se caracteriza por atracones de comida seguidos de acciones con las que se trata de compensar el exceso de la ingesta (el paciente se suele provocar vómitos). En este trastorno, los pacientes tienen, sobre todo, miedo a aumentar de peso.

La bulimia se puede dividir en dos tipos dependiendo del tipo de acción que realicen los pacientes para compensar la ingesta exagerada de comida. Este trastorno alimentario se divide en bulimia purgativa, en la que los pacientes vomitan tras los atracones o consumen laxantes o diuréticos para perder peso, y la bulimia no purgativa, en la que el paciente ayuna durante varios días entre un atracón de comida en lugar de vomitar o tomar fármacos, o realiza deporte en exceso.

Al contrario de lo que ocurre en la anorexia (anorexia nerviosa) o en el síndrome del atracón, las personas afectadas por bulimia tienen un peso normal. Este trastorno se da con mucha más frecuencia en las mujeres, y el 80% de las afectadas tiene menos de 22 años cuando aparece la bulimia. Las causas de la bulimia nerviosa van desde la presión psíquica y familiar y los factores biológicos hasta el deseo de adaptarse al ideal de belleza socialmente aceptado.

Síntomas característicos de la bulimia son, además de los atracones, los trastornos de la imagen física (las personas con bulimia nerviosa, a pesar de tener un peso normal, se ven con sobrepeso), el sufrimiento y una baja autoestima con una marcada tendencia a la deprsión. Además, la bulimia puede (sobre todo a través de los vómitos auto provocados) ocasionar daños físicos. Entre estos se encuentran las caries en los dientes, la deficiencia de electrolitos, la ronquera y los trastornos de la deglución, los daños en el esófago y en las paredes del estómago. Los afectados por la bulimia tratan de ocultar su trastorno, por eso no buscan ayuda hasta transcurrida una media de cinco años.

El tratamiento de la bulimia trata de normalizar los hábitos alimentarios. Además, la psicoterapia se encarga de las causas subyacentes de la enfermedad. En algunos casos se utilizan también los fármacos. El pronóstico de la bulimia ha mejorado en los últimos años: en el 40% de los casos se da una mejora significativa y en el 20% una mejora moderada. Sin embargo, la evolución de la bulimia es crónica en el 40% de los casos.


Publicidad