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Balanitis (inflamación del glande), postitis (inflamación del prepucio)

Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias

La balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) son inflamaciones frecuentes en niños y hombres. En la postitis se inflama el prepucio y su cara interna en el miembro masculino. La mayoría de las veces se produce al mismo tiempo la inflamación del glande y del prepucio (balanopostitis).

La postitis y la balanitis tienen numerosas causas. Entre los factores que aumentan el riesgo de una inflamación del glande o una inflamación del prepucio se encuentran los siguientes:

  • Condiciones de humedad, que dan lugar a un ablandamiento de los tejidos (por ejemplo, a un estrechamiento del prepucio).
  • Causas mecánicas (por ejemplo, la fricción repetida en la actividad sexual frecuente).
  • Lavarse con frecuencia (varias veces al día) con jabón, lo que hace que se elimine la grasa de la piel.
  • El paso del tiempo, ya que la capa superficial de la piel adelgaza con la edad.
  • Fuerte aumento de la presencia de agentes patógenos ya existentes o por contagio (por ejemplo, en las relaciones sexuales).

Por lo general, la inflamación del prepucio y del glande se da por una infección bacteriana o por otros microrganismos (algunas veces transmitidos a través de las relaciones sexuales). La falta de higiene hace que se den las condiciones ideales para una inflamación del glande o del prepucio: el esmegma, la secreción de las glándulas del glande y el prepucio, se acumula y se convierte así en un caldo de cultivo para todo tipo de agentes patógenos.

Cuando se inflama el glande o el prepucio, algunos de los signos suelen ser el enrojecimiento y la inflamación dolorosa. Otros síntomas de la postitis y la balanitis son el picor y la secreción purulenta. En el diagnóstico, el médico toma muestras de las zonas inflamadas para determinar las causas de la postitis o de la balanitis y establecer así el tratamiento más adecuado.

El tratamiento de la balanitis y de la postitis consiste en reducir la inflamación. Esto se logra mediante la reducción de los patógenos que la desencadenan: si se trata de bacterias, los antibióticos ayudan a combatirlas; si se trata de hongos (por ejemplo, Candida) se usan antimicóticos (antifúngicos). También se recomiendan como complemento del tratamiento lavados sin jabón, suero fisiológico y baños con agua de manzanilla del glande y del prepucio y posteriormente, tras un buen secado, el uso de pomada desinfectante.

Definición

La balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) son enfermedades frecuentes de la piel del pene:

  • En la balanitis se inflama el glande del pene,
  • En la postitis se inflaman el prepucio y la cara interna del prepucio.

En la mayoría de los casos se suele dar la inflamación del prepucio a la vez que la inflamación del glande. Esta inflamación de ambos se denomina balanopostitis. Los signos característicos de la balanitis y de la postitis son los siguientes:

  • Enrojecimiento
  • Inflamación
  • Escozor
  • Picor
  • Humedad
  • Secreción acuosa/purulenta

Dependiendo de cómo se presenten la balanitis y la postitis y de la edad del paciente se diferencia entre distintas formas de inflamación (aunque a veces no están claramente delimitadas):

  • Balanitis/postitis en niños prepúberes: en uno de cada 20 niños se da a menudo balanitis/postitis infecciosa, muchas veces junto con fimosis o conglutinación del prepucio congénitas.
  • Balanitis/postitis en hombres jóvenes maduros sexualmente: menos frecuentes que en los niños, a menudo causadas por la actividad sexual, ya sean infecciosas o no infecciosas.
  • Balanitis/postitis en adultos: en raras ocasiones son infecciosas, influyen las condiciones físicas como causas de la inflamación. Es característica la balanitis por exceso de limpieza.
  • Balanitis/postitis en hombres de edad avanzada (también balanitis de Zoon o de células plasmáticas): frecuente, a menudo ocasionada por el adelgazamiento de la piel y el ablandamiento del tejido que se da con la edad. Sólo se presenta en hombres no circuncidados.
  • Balanopostitis infecciosa (balanitis candidiásica debido a una infección por el hongo Candida albicans): se da con poca frecuencia, en especial en diabéticos, pero también en hombres jóvenes cuando mantienen relaciones sexuales con mujeres con candiadisis vaginal.
  • Balanitis crónica: a veces causada como consecuencia de la conocida como balanitis xerótica obliterante, (estadio avanzado del liquien escleroso) en la que el prepucio se vuelve más grueso y se estrecha como si se tratara de cartílago.

Causas

En la balanitis (inflamación del glande) o la postitis (inflamación del prepucio) influyen numerosas causas.

Normalmente, la inflamación del prepucio y del glande del pene se produce a través de bacterias. Además de las bacterias puede producirse por virus, hongos (como Candida) u otros desencadenantes de transmisión sexual (por ejemplo, los parásitos como la Sarcoptes scabiei, responsable de la conocida como sarna).

Las principales causas de la inflamación del glande o del prepucio a través de una infección con patógenos son el contacto sexual y la falta de higiene genital. Si existe una falta de higiene el esmegma, la secreción de la glándula del glande y el prepucio, se acumula de forma local y se crea un caldo de cultivo ideal para los patógenos. En pocas ocasiones la postitis o la balanitis aparecen como parte de una enfermedad sistémica (por ejemplo, el síndrome de Reiter o la enfermedad de Behçet).

Hay muchos factores que pueden contribuir a la inflamación del glande o del prepucio. Entre las posibles causas de riesgo de balanitis o de postitis se encuentran las siguientes:

  • Condiciones de humedad que llevan a un ablandamiento local del tejido (por ejemplo, al estrechamiento del prepucio).
  • Causas mecánicas (por ejemplo, la fricción repetida en la actividad sexual frecuente).
  • Lavarse con frecuencia (varias veces al día) con jabón, lo que elimina la grasa de la piel.
  • El paso del tiempo, ya que la capa superficial de la piel adelgaza con la edad.
  • Fuerte aumento de la presencia de agentes patógenos ya existentes o por contagio (por ejemplo, en las relaciones sexuales).

También existen causas para la inflamación del prepucio o el glande como en el caso de los jóvenes prepúberes en que se da fimosis o conglutinación del prepucio. Especialmente los niños que en la infancia temprana y la niñez tienen un prepucio muy estrecho tienen un mayor riesgo de postitis y balanitis. Cuando se da un estrechamiento del prepucio existe una desproporción entre el tamaño del glande y la anchura de la apertura de la piel del prepucio, de manera que éste no se retrae sobre el glande. Cuando es así, la orina se acumula debajo del prepucio, lo que contribuye a las infecciones bacterianas.

Otras razones para que se dé un mayor riesgo de postitis y de balanitis es la función limitada del sistema inmunitario y determinadas enfermedades. Por ejemplo, las personas con VIH, otras deficiencias del sistema inmunitario o diabetes mellitus desarrollan rápidamente inflamación del glande o inflamación del prepucio.

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Síntomas

En la balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) se dan los síntomas de una respuesta inflamatoria. El prepucio o el glande inflamados aparecen enrojecidos, irritados y se manifiesta dolor. Otros signos característicos de la postitis y la balanitis son el escozor y el picor. También pueden aparecer pequeñas ampollas húmedas en el glande. A menudo se da también en los pacientes una secreción purulenta.

Si la balanitis y la postitis evolucionan, los síntomas también aumentan: como consecuencia la inflamación del glande y del prepucio se pueden dar fiebre o problemas al orinar y hasta septicemia.

Diagnóstico

Si existe la sospecha de que exista balanitis (inflamación del glande) y/o postitis (inflamación del prepucio) el primer paso del diagnóstico será la exploración del pene y de los ganglios inguinales. En caso de que exista inflamación se puede notar un aumento de estos últimos al tacto. El diagnóstico se basa en los síntomas característicos. Es imprescindible que el glande y el prepucio estén inflamados. Además, se pueden presentar las siguientes situaciones:

  • La piel está enrojecida e inflamada.
  • Hay escozor o picor en la zona inflamada.
  • Se presentan ampollas húmedas.
  • A veces se presenta una secreción acuosa o purulenta.

Con el fin de determinar el diagnóstico de la balanitis y la postitis hay que determinar las causas de la inflamación, y por lo tanto se necesitan muestras del glande o del prepucio. Con un hisopo de algodón, el médico recoge el agente patógeno de la zona inflamada y realiza un cultivo en el medio adecuado para que prolifere. Una vez que se determina el agente patógeno el médico puede iniciar un tratamiento específico para la inflamación del glande o inflamación del prepucio.

Tratamiento

Cuando se da balanitis (inflamación del glande) y postitis (inflamación del prepucio) el tratamiento está dirigido a combatir los agentes patógenos y eliminar así la infección. Cuando son las bacterias la causa de la postitis o de la balanitis, es necesario en primer lugar un tratamiento con antibióticos. Cuando los responsables de la inflamación del glande o del prepucio son los hongos (por ejemplo, Candida) se utilizan antimicóticos como tratamiento. En algunos casos de balanitis o postitis es necesaria la quimioterapia o la inmunoterapia para combatir de forma efectiva los microorganismos transmitidos sexualmente.

Si usted tiene balanitis y/o postitis y mantiene relaciones sexuales, no sólo será necesario que siga un tratamiento, sino que está justificado y tiene sentido que la pareja del afectado también lo haga. Si su glande o su prepucio están inflamados debido a una enfermedad sistémica (por ejemplo, el síndrome de Reiter o la enfermedad de Becçet) es de suma importancia realizar un tratamiento de la enfermedad existente.

Además del tratamiento médico para curar la balanitis y la postitis también hay algunas medidas que usted puede llevar a cabo contra la inflamación del glande y/o del prepucio. Por ejemplo, medidas locales como lavados sin jabón, suero fisiológico y baños con agua de manzanilla del glande y del prepucio y posteriormente, tras un buen secado, el uso de pomada antiséptica. Por otro lado, sobre todo cuando el prepucio y el glande se inflaman repetidas veces, es útil eliminar completamente una posible fimosis temprana. Esta intervención quirúrgica se realiza mejor en periodos en que no existe infección.

Evolución

La balanitis (inflamación del glande) y/o la postitis (inflamación del prepucio) tienen una evolución favorable cuando se aplica el tratamiento adecuado. Tanto la inflamación del glande como la del prepucio se pueden curar adecuadamente si el tratamiento medicamentoso se lleva a cabo correctamente. La inflamación del prepucio o la inflamación del glande se cura (si está ocasionada por microorganismos patógenos) en la mayoría de los casos sin complicaciones.

Complicaciones

Si el tratamiento contra la balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) se aplica demasiado tarde (cuando el paciente no busca ayuda médica a tiempo) y la inflamación ha evolucionado demasiado el tratamiento puede ser largo y complicado. Puesto que la inflamación del glande puede continuar en la uretra, pueden surgir como consecuencia una inflamación de la uretra, de la vejiga y de la próstata. También es posible que se produzca una epididimitis.

Prevención

En general la balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) se pueden prevenir mediante el uso de preservativos durante las relaciones sexuales. Además, las siguientes medidas de profilaxis son efectivas contra la inflamación del prepucio y del glande:

  • Baños con manzanilla regulares, (no demostrado como tratamiento, pueden mejorar como prevención).
  • Enjuagues con solución salina.
  • Higiene genital regular pero no excesiva (retirando el prepucio para lavar el glande y eliminar el esmegma).
  • Utilizando el tratamiento medicamentoso en caso de enfermedad.

Con estas medidas también se pueden prevenir posibles complicaciones si usted ya sufre balanitis y/o postitis. Tenga cuidado de no contagiar a nadie: especialmente durante el tratamiento medicamentoso de una inflamación del glande o del prepucio es recomendable tener relaciones sexuales sólo con preservativo, de manera que no contagie las bacterias o los hongos a su pareja.

Si su prepucio y/o glande está inflamado debido a factores como defectos inmunes y/o enfermedades subyacentes como la diabetes mellitus), es recomendable prestar especial atención a la higiene y al tratamiento de base. Así se puede acelerar el proceso de curación y evitar en gran medida posibles inflamaciones futuras del pene.

Fuentes

Dermatología en Medicina General; Thomas B. Fitzpatrick; 7ª Edición; 2009; Médica Panamericana.

Campbell Walsh. Urología; Craig A. Peters; Alan W. Partin;Andrew C. Novick; Louis R. Kavoussi; Alan J. Wein; 9ª Edición; 2008; Panamericana.

Guía Terapéutica en Atención Primaria Basada en la Evidencia; 3ª Edición; 2007; semFYC.

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