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Asma bronquial: tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

En el asma bronquial el primer paso del tratamiento consiste en evitar las sustancias que lo provocan. Además, pueden ayudar diferentes hábitos y medicamentos.

Medicamentos

En el tratamiento del asma bronquial se utilizan principalmente dos grupos de medicamentos:

  • Medicamentos broncodilatadores
  • Medicamentos antiinflamatorios

Los antiinflamatorios tratan la inflamación de las mucosas como causa real del asma. Las sustancias del grupo de los corticosteroides (por ejemplo, budesónida, fluticasona, mometasona) hacen que la inflamación y la formación de moco en las vías respiratorias disminuyan. Por lo general, los asmáticos inhalan los corticosteroides para el tratamiento, de este modo las sustancias activas alcanzan su meta directamente disminuyendo los efectos secundarios. Los corticosteroides son los componentes esenciales del tratamiento a largo plazo del asma.

Dependiendo de la gravedad, se utilizan diferentes medicamentos o diferentes dosis y formas de administración: en el asma leve, los afectados reciben corticosteroides en forma de inhaladores, en el asma bronquial grave, en forma de pastillas o comprimidos. Además de las sustancias activas del grupo de corticosteroides para el tratamiento a largo plazo, los médicos también utilizan los denominados agonistas adrenérgicos beta-2. Los agonistas adrenérgicos beta-2 dilatan los bronquios, en lenguaje técnico también se denominan broncodilatadores. Relajan los músculos respiratorios contraídos y ensanchan así las vías respiratorias, es decir, combaten las molestias, no la causa del asma. Entre los medicamentos broncodilatadores se encuentran los de efecto a largo plazo y los de efecto a corto plazo. Los agonistas adrenérgicos beta-2 de efecto a largo plazo (como el formoterol o el salmeterol), alivian los síntomas hasta doce horas. Ahora bien, no actúan inmediatamente y por ello, no son adecuados para el tratamiento en caso de ataques de asma agudos. Por esta razón, se utilizan corticosteroides en el tratamiento a largo plazo.

El tratamiento para el asma puede incluir uso de inhaladores.

Los agonistas adrenérgicos beta-2 de efecto a corto plazo (como el salbutamol o la terbutalina) ayudan en ataques agudos de asma, en los que es preciso un rápido efecto del fármaco. Su eficacia dura de cuatro a seis horas. Si los enfermos deben echar mano a menudo de estas sustancias, esto indica que el tratamiento del asma no está siendo el óptimo. Con frecuencia, los afectados en cuanto se sienten mejor, descuidan el tratamiento a largo plazo. Pero la inflamación de las vías respiratorias se vuelve a desarrollar semanas o meses después. Un buen tratamiento puede normalizar el funcionamiento pulmonar a largo plazo.

Además de los corticosteroides y de los agonistas adrenérgicos beta-2 pueden administrarse adicionalmente o como alternativa, otras sustancias activas o grupos de medicamentos. Si los enfermos reaccionan de forma alérgica a los agonistas adrenérgicos beta-2, la sustancia activa bromuro de ipratropio es una posible alternativa. Las sustancias activas del grupo de los derivados del xantano (como la teofilina) también dilatan los bronquios, pero las dosis curativas y tóxicas están muy próximas entre sí. Por ello, durante su administración, deberán controlarse regularmente las cantidades de sustancia activa en sangre (niveles plasmáticos del fármaco).

Las sustancias activas como el ácido cromoglícico o el nedocromilo hacen que los mastocitos de la mucosa bronquial sean menos sensibles. Los mastocitos son células del sistema inmunitario que participan en las reacciones inflamatorias. No obstante, el ácido cromoglícico o el nedocromil se usan en pocas ocasiones. Por el contrario, los antileucotrienos (como la sustancia activa montelukast) adquieren cada vez más importancia. Estos medicamentos van dirigidos contra los leucotrienos, sustancias mensajeras que también son responsables de las reacciones inflamatorias de la mucosa bronquial. En adultos se recomiendan los antileucotrienos en el tratamiento a largo plazo del asma de grado medio y severo (en combinación con corticosteroides o agonistas adrenérgicos beta-2). En niños entre los 2 y los 14 años, el montelukast también se admite sin esta combinación. Esto es sobre todo recomendable cuando los niños no pueden inhalar ningún corticosteroide o si se manifiestan los efectos secundarios de los corticosteroides, como retraso en el crecimiento.

En ocasiones, en un asma bronquial leve o moderado también ayuda una “desensibilización” mediante dosis regulares de alérgenos. El cuerpo se acostumbra a las sustancias que provocan el asma.

Un nuevo enfoque terapéutico en caso del asma alérgico severo es un tratamiento adicional con un anticuerpo contra la inmunoglobulina (IgE) vertida por el sistema inmunitario. Un médico inyecta los anticuerpos una o dos veces por mes bajo la piel. Este tratamiento no está autorizado en niños menores de 12 años.





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