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Anorexia nerviosa

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2016)

© iStock

La anorexia nerviosa es un trastorno de la alimentación. La mayor incidencia de esta patología se encuentra en mujeres jóvenes adolescentes. Actualmente, se está observando un aumento de casos de anorexia nerviosa en niñas, varones jóvenes o mujeres adultas.

La anorexia nerviosa se caracteriza por una intensa pérdida de peso autoinducida y un profundo miedo a engordar. Hoy en día, se considera que este trastorno alimentario tiene como base, en un tanto por ciento elevado, conflictos familiares. Parece que el hecho de que se desarrolle anorexia nerviosa como válvula de escape a estos conflictos podría tener en algunos casos una predisposición genética.

Esta enfermedad suele comenzar a manifestarse en jóvenes entre los 12 y los 18 años. Existe un aumento de la prevalencia de los trastornos de conducta alimentaria en países desarrollados o en vías de desarrollo. Este incremento se puede deber al incremento de la incidencia y a la duración y cronicidad de estos cuadros. En España la prevalencia se estima entre el 0,14% al 0,9% en la población de mayor riesgo, es decir, mujeres de edad de 12 a 21 años.

A la hora de tratar la anorexia nerviosa se emplean medidas psicoterapéuticas y nutricionales. El primer objetivo, es llevar el peso del paciente a un rango que evite las consecuencias nocivas sobre la salud y el segundo objetivo es tratar los conflictos que hayan podido generar la patología. La psicoterapia puede ser útil una vez corregida la malnutrición.

Es importante que la prevención se inicie de forma temprana, en la edad escolar, poniendo la atención y educando sobre estilos de vida y hábitos de alimentación saludables (importancia de una dieta variada y equilibrada y del ejercicio físico), así como ayudando a desarrollar una autoestima fuerte y segura en la toma de decisiones. En los trastornos de comportamiento alimentario también juega un papel trascendental un diagnóstico y tratamiento precoz, ya que la enfermedad con frecuencia se cronifica y puede provocar secuelas físicas irreversibles. Las características de los trastornos de la conducta alimentaria hacen indispensable un enfoque especializado e individualizado de su tratamiento. En estas patologías el médico experto en nutrición es una pieza clave.

Los trastornos de comportamiento de la alimentación pueden ocasionar graves repercusiones nutricionales que, pueden interferir en el tratamiento psicológico y, además, poner en peligro la vida del paciente. Tanto es así que esta patología tiene una tasa de mortalidad de entre el 10 y el 15%. En cualquier caso, la anorexia nerviosa suele tener un buen pronóstico si se detecta y se trata a tiempo.

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