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Alergia

Autor: Redacción Onmeda (16 de Diciembre de 2016)

© iStock

¿Qué es la alergia? Ya sea alergia al polvo, al polen, al pelo de animales o a los alimentos, las alergias están cada vez más extendidas y afectan tanto a adultos como a niños. En una alergia, el sistema inmunitario reacciona de una forma exagerada ante determinadas sustancias (alérgenos).

Las sustancias a las que se puede reaccionar alérgicamente son tan variadas como los síntomas que pueden surgir. Las dolencias van desde rinitis alérgica, picor y ardor en los ojos, asma, reacciones cutáneas, hasta molestias gastrointestinales. Según el tipo de alergia la reacción se produce inmediatamente después de algunos minutos u horas, o incluso pasados unos días tras el contacto con el alérgeno. Las alergias se pueden clasificar en varios tipos atendiendo al alérgeno y al mecanismo que se desencadena en el cuerpo tras el contacto con el causante.

Para averiguar a qué es alérgica una persona se utilizan pruebas específicas. El tratamiento de las alergias comienza generalmente por evitar en lo posible el contacto con el alérgeno desencadenante (carencia alergénica). Si no es posible, hay medicamentos disponibles que ralentizan la aparición de una reacción alérgica, o suavizan o detienen la respuesta. La inmunoterapia es una forma especial de terapia, en la que el cuerpo aprende a tolerar poco a poco las dosis crecientes de un alérgeno.

¿Qué tipos de alergias existen? Existen muchas formas diferentes de alergias y estas se pueden clasificar en varios tipos. Los tipos de alergias más comunes son los siguientes:

  • Alergia por inhalación: causada por la inhalación de alérgenos, por ejemplo, polen, polvo doméstico, hongos o pelos de animales.
  • Alergia a los alimentos: causada por el consumo de alimentos que contienen alérgenos, por ejemplo, frutos secos, mariscos, manzanas o huevos.
  • Alergia a medicamentos: en respuesta a determinados fármacos, independientemente de la forma de dosificación, sea en comprimidos, supositorios, o infusiones. Un alérgeno muy común, por ejemplo, es la penicilina.
  • Alergia al veneno de insectos: por ejemplo, las picaduras de abejas y avispas.
  • Alergia de contacto: a través del contacto de la piel con alérgenos como el níquel o determinados cosméticos.

Los médicos clasifican las alergias, por otra parte, según las reacciones del sistema inmunológico subyacente. El patólogo británico Robin Coombs describió en 1963 junto con su colega Philip Gell cuatro tipos de reacciones alérgicas (desde tipo I a tipo IV), que pueden surgir también como formas mixtas. Estos cuatro tipos de reacción son formas normales de reacción del sistema inmunológico humano, pero que en el caso de la alergia “sobrepasan su objetivo”, causando molestias. Los tipos de I a III se liberan porque el sistema inmunológico forma anticuerpos contra un alérgeno. Sin embargo, el tipo IV es causado por las llamadas células T, un tipo de glóbulos blancos, responsables del sistema inmunológico.

¿Cuánta gente sufre alergia? Se estima que del 30 al 50 % de la población española padece al menos una alergia, y la tendencia es al aumento. Dentro de las alergias, la reacción de tipo I (reacción inmediata) representa la más común, generalmente en forma de fiebre del heno.

En los últimos años, las alergias son cada vez más frecuentes en la infancia. Una posible causa es el uso cada vez mayor de sustancias extrañas en el medio ambiente, y también el cambio de los estilos de vida y hábitos alimenticios, además del aumento del consumo de medicamentos o drogas.

Los científicos creen que el aumento en la incidencia de las alergias también se debe a una higiene exagerada durante los primeros años de vida de los niños pequeños. Los niños de la ciudad sufren de alergias con más frecuencia que los niños de las granjas, que fueron expuestos a edad temprana a las numerosas influencias de la hierba, los cereales, el polen, los pelos o los excrementos de animales.


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