Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Alergia: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (16 de Diciembre de 2016)

¿En qué consiste el tratamiento de la alergia? En la alergia el primer paso del tratamiento es evitar en lo posible el contacto con la sustancia que causa la alergia (carencia de alérgeno). Dependiendo del tipo de alérgeno, como el polen o el polvo de la casa, sin embargo, esto puede ser muy difícil. En este caso, hay más opciones de tratamiento disponibles.

Hiposensibilización

La forma más eficaz de la terapia, que se usa especialmente para la alergia de tipo I, es la desensibilización (inmunoterapia específica), que puede realizarse solamente cuando el alérgeno causante es conocido y está disponible como solución de desensibilización.

En la desensibilización, el alérgeno correspondiente se inyecta bajo la piel (subcutánea o ITSC) en dosis progresivamente mayores durante un período mínimo de tres años. La cantidad de los alérgenos se elige para obtener la máxima reacción local, como una pequeña inflamación con picazón en el lugar de la inyección. Como aún hay peligro de reacción alérgica grave, e incluso de choque anafiláctico, se debe permanecer 30 minutos bajo observación médica después de la inyección.

Mediante la desensibilización, se influye el sistema inmunológico para que no produzca los anticuerpos IgE, que de lo contrario actúan como reacción a los alérgenos, sino otros anticuerpos de clase IgG, que potencian el sistema inmunológico normalmente contra patógenos, y vuelven a surgir después de cada nuevo contacto con el agente patógeno. Los anticuerpos IgG provocan que las células fagocíticas del sistema inmunológico absorban los patógenos y los destruyan. Es lo mismo que se desea conseguir en una alergia: inmediatamente tras el contacto del alérgeno se deben formar anticuerpos IgG y neutralizar los alérgenos, para que ya no puedan conducir a la formación de anticuerpos IgE.

Como una alternativa a las inyecciones, la desensibilización (particularmente en el caso de la alergia al polen) también se lleva a cabo mediante gotas, que se colocan debajo de la lengua (inmunoterapia sublingual), aunque no se puede medir la dosis de forma tan exacta como con una jeringa, ya que el tamaño de la gota siempre varía un poco. Además, la absorción a través de la mucosa oral puede variar debido al distinto flujo de saliva o a la deglución involuntaria de las gotas.

Una variante de la inmunoterapia sublingual es la administración de polen de gramíneas en forma de comprimidos. Estos comprimidos contienen diferentes dosis de alérgenos, que se disuelven lentamente debajo de la lengua. Sobre el resultado final real de esta forma de inmunoterapia o su eficacia, no hay en la actualidad suficientes ensayos clínicos. Sin embargo, se han podido observar efectos similares con ITSC. El efecto de estos comprimidos en los niños aún no está estudiado.

¿Qué medicamentos se utilizan contra la alergia? Además de los medicamentos para la desensibilización, hay también una variedad de medicamentos disponibles para las alergias, pero sólo pueden eliminar los síntomas y no las causas de la alergia.

Para dolencias comunes estos medicamentos se utilizan de diversas formas: sprays inhaladores, gotas para los ojos, sprays nasales, pomada o gel para aplicación local, comprimidos, supositorios o inyecciones.

Para el tratamiento se usan agentes que previenen la aparición de una reacción alérgica o debilitan su fuerza (por ejemplo, antihistamínicos o cromoglicato de sodio), o que pueden mitigar una reacción ya desencadenada (cortisona, por ejemplo).

El medicamento directo a los pulmones

Antihistamínicos

Los antihistamínicos actúan contra el mensajero de las reacciones alérgicas, es decir, contra la histamina. De esta manera alivian los síntomas de la alergia. El efecto de los antihistamínicos se produce muy rápidamente, según la forma de dosificación, incluso después de sólo unos minutos. En casos raros el uso de antihistamínicos locales puede causar una erupción en la piel. Los antihistamínicos también pueden causar somnolencia y, en raras ocasiones, visión borrosa, sequedad en la boca y náuseas.

Ayuda contra las molestias de la alergia

Ácido cromoglícico (o cromoglicato sódico)

El ingrediente activo de cromoglicato sódico evita que la histamina se libere en el cuerpo, estabilizando las membranas de los mastocitos. Este medicamento sólo funciona como prevención y no si ya hay molestias. Por esta razón, debe tomarse con regularidad, es decir, hasta cuatro veces al día, y lo mejor es tomarlo antes del inicio de los síntomas alérgicos.

El cromoglicato despliega su amplio espectro de actividad generalmente después de dos a cuatro semanas, y la administración oportuna es, por tanto, importante. Los posibles efectos secundarios incluyen erupciones cutáneas, dolor muscular y dolor articular.

Cortisona

La cortisona es una hormona producida naturalmente que ayuda a reducir la inflamación, y puede combatir eficazmente los síntomas de una alergia. Pertenece al grupo de los ingredientes activos de los corticoides naturales y, como algunos corticoides sintéticos (por ejemplo, el furorato de fluticasona, dexametasona), se utilizan en el tratamiento de los síntomas locales en forma de sprays nasales o pomadas, y para el malestar general, en forma de comprimidos, supositorios o inyecciones.

En aplicaciones locales con aplicaciones breves rara vez hay efectos secundarios. La inhalación de cortisona puede causar infecciones por hongos en la garganta. Para el tratamiento de los síntomas oculares, la cortisona solo se debe utilizar en circunstancias excepcionales y bajo estricta supervisión médica. Si se toman medicamentos del grupo de los corticoides durante meses o incluso años en dosis altas, se puede debilitar el sistema inmunológico, de modo que las infecciones se producen con más frecuencia en ciertas circunstancias. Por otra parte, según el agente, puede acarrear pérdida ósea (osteoporosis), presión arterial alta (hipertensión), aumento de peso, empeoramiento de los niveles de azúcar en la sangre en diabéticos, aumento de la presión intraocular, úlceras de estómago y piel fina de textura pergaminosa.

La vacuna de la alergia


Publicidad