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Semana 6 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (20 de Julio de 2016)

© iStock

En la semana 6 de embarazo el embrión mide aproximadamente 4 milímetros. El corazón del feto empieza a latir en esta semana de gestación. Los síntomas del embarazo que manifiesta la madre, como cansancio y náuseas matutinas, suelen aumentar en esta etapa o pueden aparecer por primera vez. Estos síntomas son inofensivos tanto para la madre como para el bebé.

Además de las molestias corporales, que pueden aparecer en el primer trimestre del embarazo, muchas embarazadas sufren alteraciones psicológicas debidas al cambio hormonal. Sin embargo, estas alteraciones también son transitorias. Es recomendable y muy positivo para la futura madre que se dedique por completo al embarazo e incluso que comience a hablar con el feto.

Es muy importante llevar una adecuada alimentación durante el embarazo, ya que el reajuste hormonal debilita el sistema inmunitario y vuelve proclive a la futura madre a infecciones que pueden afectar al feto. Además, es importante que durante las primeras semanas de embarazo tome ácido fólico. Se recomienda una dosis de 400 microgramos diarios durante todo el embarazo y comenzar a tomarlo, al menos, tres mesese antes del embarazo, si este es programado. A partir del cuarto mes de embarazo, el ácido fólico complementario no tiene tan importante efecto en el desarrollo del bebé, aunque puede ser positivo para el organismo de la madre y, por lo tanto, puede seguir tomándolo si así se lo recomienda su tocólogo.

Ante la sospecha de un embarazo es importante acudir al médico, que solicitará la analítica correspondiente del primer trimestre y podrá derivarte a la matrona y al ginecólogo para pautar la primera visita, en la que posiblemente te abrirán la cartilla de embarazo. Las siguientes revisiones se realizarán cada 4 semanas hasta la semana 32. De la semana 32 hasta la fecha prevista del parto las revisiones serán cada dos semanas. Si la embarazada ha salido de cuentas, se realizarán controles cada dos días. No obstante, estas visitas serán concertadas con el ginecólogo de forma individual, según las necesidades de cada caso. Además, debes realizar 3 revisiones preventivas que incluyen una ecografía. Estas revisiones se realizan entre el principio de la semana 9 y finales de la semana 12 de embarazo, entre el principio de la semana 19 y finales de la semana 22 y entre el principio de la semana 29 y finales de la semana 32.

En la semana 6 de embarazo el embrión tiene unas cuatro semanas (la diferencia entre la edad y las semanas de embarazo existe porque las dos primeras semanas de embarazo solo sirven para optimizar el cálculo). En total, un embarazo abarca 40 semanas o 9 meses. Así, se inicia el cálculo dos semanas antes de la fecundación, es decir, el primer día de la última menstruación. El momento de la ovulación no es fácil de determinar en todas las mujeres de modo retroactivo, por ello se prefiere mantener esta forma de contabilizar la duración del embarazo.

La madre

Durante el embarazo el organismo de la futura madre sufre una serie de cambios hormonales. La acción de estas sustancias que ejercen de mensajeros bioquímicos intercelulares favorecen el progreso adecuado del embarazo con los cambios que propician en el organismo de la madre y el feto.

Sobre todo en los tres primeros meses del embarazo, así como en la semana 6, el cuerpo se va adaptando a la nueva situación. La musculatura del útero se relaja gracias a la acción de la progesterona, lo que permite que el bebé pueda crecer, y el útero adquiere una consistencia blanda. El ginecólogo puede comprobar que el cuello uterino esté firme e inmóvil, uno de los primeros síntomas de embarazo.

La hormona GCH (gonadotropina coriónica humana) producida durante el embarazo impide que se produzcan la ovulación y la menstruación.

Aproximadamente a partir del tercer mes, la hormona LPH (lactógeno placentario humano) producida por la placenta adopta esta función. Los estrógenos estimulan la producción de la leche, para que el bebé pueda alimentarse después de nacer. A su vez, el cuerpo también se prepara para el parto y produce la hormona relaxina. Esta hormona provoca que el tejido alrededor de la zona del suelo pélvico y del orificio uterino se vuelva más elástico.

El embrión

En la semana 6 de embarazo el embrión mide aproximadamente cuatro milímetros y tiene de tres a cuatro semanas. En la ecografía puede verse como un pequeño gusano encogido. En esta etapa, a diferencia de su vida posterior, el cuerpo no recibe el oxígeno de los pulmones sino de la placenta. Del abdomen del embrión sale el cordón umbilical, en el que se forman vasos sanguíneos que transportan el oxígeno, que llega desde la placenta: son las arterias umbilicales En la ecografía puede observarse el pulso de estos vasos arteriales. Otro vaso del cordón será el que transporta el dióxido de carbono que circula desde el embrión hasta la placenta, se trata de la vena umbilical.

En la semana 6 la cabeza y el cuello ya están formados, y en la cabeza se pueden reconocer las estructuras que se corresponderán con los futuros ojos, orejas y cerebro. En esta etapa se desarrolla también la médula espinal, que más adelante será cubierta y protegida por la columna vertebral y su tamaño es grande en comparación con el resto del cuerpo. La médula espinal se prolonga desde la nuca hasta el lugar en el que se encuentra la zona de inicio de las piernas, y en esta etapa termina en una cola, un vestigio de la evolución que desaparece después. El embrión se desarrolla de arriba abajo, de modo que la cabeza parece mucho más grande en proporción al resto del cuerpo.

De una parte del tejido embrionario, la capa embrionaria media, se forman en esta etapa los somitas, formados de tejido mesenquimal, que dará lugar al esqueleto. Se forman 33 o 34 somitas, como agrupaciones de tejido, a partir de los cuales se va a formar 33 o 34 vértebras. Por debajo de las vértebras cervicales surgen 12 vértebras torácicas de las que nacen las costillas en forma de arco. Así es como se forma el tórax. Entre las vértebras se forman unos orificios en los que más tarde se situarán los nervios de la médula espinal.

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan independientemente del avance del embarazo. Los valores mencionados en el artículo son valores promedio. No hay por qué preocuparse si los datos de tu bebé difieren de dichos valores.

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