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Semana 5 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (20 de Julio de 2016)

© Jupiterimages/Stockbyte

En la semana 5 de embarazo empieza el segundo mes de embarazo. El corazón del feto comienza a latir. En estos momentos, sería razonable hacerse una prueba de embarazo y los resultados serían fiables. El embarazo puede ser detectado sin ninguna duda y, a menudo, el embrión y la placenta ya pueden verse en una ecografía.

En la semana 5 el embarazo ya es claramente apreciable por primera vez. La menstruación no ha llegado. A partir de este momento, y si no se ha hecho ya, es sumamente importante evitar el consumo de alcohol, tabaco, drogas y medicamentos. Si es imprescindible seguir un tratamiento específico es importante consultar con el ginecólogo o el médico de Atención Primaria cuál es la opción más favorable.

Algunas mujeres pueden notar ya en la semana 5 de gestación signos y síntomas propios del embarazo. Es frecuente que se produzca un aumento de volumen del pecho y el cansancio se incrementa.

En cuanto se conoce el embarazo en la semana 5, se debe acudir al médico de Atención Primaria, para realizar los primeros análisis de control. El médico te derivará a la matrona y al tocólogo que te corresponda que programarán las distintas citas a lo largo del embarazo. Una vez que el embarazo se ha constatado, a las mujeres se les entrega, en algunos centros, una cartilla de embarazo. En este documento constan, entre otras cosas, todos los resultados de las revisiones preventivas.

Estas revisiones se realizan habitualmente hasta la semana 32 de embarazo en intervalos de 4 semanas. De la semana 32 hasta la fecha prevista del parto las revisiones son cada 2 semanas. Si ya has salido de cuentas, se realizarán controles cada dos días hasta el final. No obstante, estas visitas las concertará tu ginecólogo según sea necesario de forma individual en cada caso. Además, se prevén tres chequeos preventivos con ecografía: entre el principio de la semana 9 y finales de la semana 12, entre el principio de la semana 19 y finales de la semana 22 y entre el principio de la semana 29 y finales de la semana 32.

En la semana 5 de embarazo el embrión tiene unas tres semanas (la diferencia entre la edad y las semanas de embarazo existe porque las dos primeras semanas de embarazo solo sirven para optimizar los cálculos). En total, un embarazo abarca 40 semanas o 9 meses. Así, se inicia el cálculo dos semanas antes de la fecundación, es decir, el primer día de la última menstruación. Aun así, se conserva esta forma de calcularlo, ya que el momento de la ovulación no es fácil de determinar en todas las mujeres de modo retroactivo. 

La madre

Las hormonas que ha producido la placenta, y que fueron responsables duranteEl cuerpo de la madre comienza a cambiar en la semana 5 de embarazo. El útero crece y se modifica, aunque el vientre de embarazada no se nota hasta unas semanas después. De todos modos, el ginecólogo ya puede comprobar que el útero presenta una consistencia más blanda. También puede constatar que el orificio uterino está protegido de agentes patógenos mediante un tapón mucoso. Por influencia de las hormonas, la vagina está relajada y dilatada.

Algunas mujeres se asustan en la semana 5 de embarazo cuando tienen un sangrado similar a una menstruación El abdomen se relaja y se contrae, y se encuentran cansadas y con malestar general. A menudo les aumenta el volumen de los pechos.

En esta temprana fase de desarrollo de la semana 5 de embarazo el embrión es muy sensible. Si se produce la más mínima alteración dentro del programa de desarrollo, la consecuencia puede ser la malformación de algunos órganos. El consumo de drogas, tabaco y alcohol por parte de la embarazada supone en esta etapa un gran riesgo para el desarrollo normal del bebé.

Revisiones preventivas

Si en la semana 5 ya sabes que estás embarazada o lo sospechas, debes acudir al ginecólogo para realizar el primer chequeo preventivo. Para comprobar si estás embarazada, el médico realiza una prueba de orina y una ecografía y, una vez confirmado, expide, por regla general, la cartilla de embarazo en la que anota los datos de la embarazada (por ejemplo, historia médica familiar, peso, tensión arterial. valores de orina y grupo sanguíneo).

Si no se trata de un embarazo de alto riesgo hay que realizar los chequeos preventivos cada cuatro semanas hasta la semana 32. A partir de la semana 33 se efectúan cada dos semanas y, cuando se ha salido de cuentas, cada dos días, aunque tu médico planteará estas citas de forma individual según la necesidad de cada caso.

En la primera visita, el ginecólogo le habla a la embarazada del proceso médico durante el embarazo: cómo se programarán las citas, los complementos vitamínicos que deberá tomar, las pruebas que será preciso realizar, etc.

También se realiza una prueba de detección de anticuerpos para descartar la incompatibilidad de Rh y determinar el Rh materno. Si durante el nacimiento se produce un contacto sanguíneo entre la madre y el bebé, es posible que desarrolle anticuerpos, por la diferencia entre grupos sanguíneos, lo que puede repercutir en un segundo embarazo, dado que, para el actual, no hay tiempo suficiente para fabricar esos anticuerpos. Esto afectaría al bebé porque el contacto entre ambas sangres ocurre en el mismo nacimiento. El sistema inmunológico de la madre reacciona a determinadas características del grupo sanguíneo del niño (denominadas factores Rhesus o factor Rh) y los anticuerpos Rhesus especiales podrían destruir los glóbulos rojos del bebé en siguientes embarazos. Esto ocurre cuando la madre es Rh negativo y el bebé Rh positivo, Las pruebas de detección de anticuerpos deben impedir que esto suceda. Si es necesario, se administra a la futura madre la denominada profilaxis Rhesus (durante el nacimiento y entre la semana 28 y la semana 40). Esto impide que ella misma cree sus propios anticuerpos, ya que se le aportan de manera externa.

En cada revisión se pesa a la gestante, se le mide la tensión arterial y, en la orina, se analiza la albúmina, el nivel de glucosa y la presencia de bacterias. Además, con un pequeño pinchazo en el dedo, el médico determina la cantidad de hemoglobina en la sangre para detectar un posible déficit de hierro. También palpa el útero y lo ubica, ya que a lo largo del embarazo este crece y en el parto se sitúa cerca de las costillas inferiores. Además, se controlan los latidos cardíacos del embrión mediante una cardiotocografía. A partir de la segunda mitad del embarazo se puede saber también la posición del bebé.

Asimismo, se deben realizar tres ecografías, normalmente entre el principio de la semana 9 y finales de la semana 12 de embarazo, entre el principio de la semana 19 y finales de la semana 22 y entre el principio de la semana 29 y finales de la semana 32. Estos estudios se realizan a parte de la primera ecografía en la que se detecta el embarazo. Se pueden realizar otras ecografías hasta el momento del parto para, por ejemplo, comprobar la cantidad de líquido amniótico, cuando el ginecólogo lo crea conveniente. 

El niño en imágenes

Normalmente, otros estudios como la ecografía en 3 dimensiones corren a cuenta de los futuros padres, ya que no se realiza por la Seguridad Social.

El embrión

El conjunto de células aún sin forma determinada se convierte en la semana 5 de embarazo en una figura alargada y sinuosa de unos dos centímetros de largo. Ya se vislumbra la capa embrionaria externa del embrión. En pocos días surgen dos pliegues longitudinales. El surco entre estos dos pliegues se unirá para formar el canal neural, en cuyo extremo algunas células forman una estructura que dará lugar al cerebro.

Aproximadamente en el día 15 de vida crecen las primeras cadenas nerviosas del tronco encefálico y la médula espinal. Estas células nerviosas, aún primitivas, controlarán más tarde las funciones corporales y crearán las premisas para la consciencia. Por lo tanto, esta etapa se relaciona a menudo con el comienzo de una nueva vida.

Aproximadamente, en el día 22 de la vida del embrión, las recién creadas células madre se unen parar formar el corazón y realizan sus primeros latidos. Para que el embrión se siga desarrollando la acción cardiaca es de vital importancia, puesto que se ocupa de abastecer de oxígeno y nutrientes a los órganos existentes durante su crecimiento. En esta temprana etapa, el corazón está dividido en dos y es excepcionalmente grande, incluso da la impresión de que se encuentra fuera del cuerpo diminuto del bebé. El ventrículo derecho recibe la sangre de los órganos, y el ventrículo izquierdo transmite la sangre enriquecida con oxígeno al resto del cuerpo. A diferencia del resto de su vida, el intercambio de oxígeno entre los ventrículos no se efectúa en los pulmones sino en la placenta. El corazón del embrión late casi al doble de velocidad que el de la madre. El ritmo cardiaco se encuentra entre los criterios más importantes para evaluar el bienestar del feto.

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios de desarrollo difieren con los de tu bebé; son orientativos.

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