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Semana 36 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (2 de Septiembre de 2016)

© iStock

En la semana 36 de embarazo el bebé mide aproximadamente 47 centímetros y pesa 2.750 gramos. A partir de ahora puede colocarse, es decir entrar en la pelvis menor con la cabeza hacia abajo, y adoptar la posición definitiva del parto.

A partir de la semana 36 de embarazo a menudo se sienten las primeras contracciones de colocación, sobre todo las madres primerizas. El vientre desciende y el bebé adopta la posición definitiva para el parto. Pero también puede ocurrir que el bebé se gire y descienda solo poco antes del parto. Además, el ginecólogo o la matrona pueden ayudar a que el niño se dé la vuelta con suaves maniobras. Algunas embarazadas tienen partos de nalgas normales. 

En la semana 36 de embarazo el bebé tiene alrededor de 34 semanas (la diferencia entre la edad y la semana de embarazo se debe a que las dos primeras semanas de embarazo solo sirven para optimizar el cálculo). En total el embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo empieza unas dos semanas antes de la fecundación, esto es, desde el primer día de la última menstruación. Dicho cálculo ha demostrado ser más eficaz, porque no es posible determinar de forma clara y retroactiva la fecha de ovulación de cada mujer. 

La madre

Si en la semana 36 de embarazo o poco después, la madre comienza a sentir menor dificultad respiratoria, pero le resulta desagradable sentarse en una silla dura, es posible que estos sean signos de que el bebé se ha colocado en la posición definitiva para el parto. Esto significa que tiene la cabeza hacia abajo, se ha deslizado a mayor profundidad en la pelvis y la cabeza ha encajado en la pelvis menor; la cabeza presiona entonces contra el suelo pélvico y hace que sentarse resulte desagradable, pero, compensando esa molestia, por otro lado el diafragma se descarga y se respira con menos dificultad. En las mujeres que tienen un niño por primera vez, el bebé se coloca más bien pronto. En el caso de las mujeres que ya han tenido uno o varios hijos, es frecuente que el bebé se coloque en la pelvis cuando ya se tienen las contracciones del parto

La nueva vida divisa el mundo

Tras colocarse, los movimientos del bebé se sienten raras veces; principalmente ahora sigue golpeando con los pies o con la cabeza contra el suelo pélvico. No es poco común que las embarazadas no sientan nada durante un tiempo prolongado. No obstante, los movimientos del bebé se deben percibir una vez al día como mínimo. Si existe cualquier duda al respecto, debes consultar con tu médico, que tomará las medidas oportunas para aclararlas.

En la semana 36 de embarazo el útero ha alcanzado su tamaño máximo, el límite superior se encuentra ahora en el arco costal inferior. A partir de esta semana muchas embarazadas sienten las primeras contracciones de colocación, que introducen al niño a mayor profundidad en la pelvis y se manifiestan en forma de dolor de espalda y malestar. Las contracciones se manifiestan de distinta forma en cada embarazada: algunas sufren, otras apenas las notan y otras no sienten absolutamente nada.

No obstante, la colocación y las contracciones de colocación son evidentes: el vientre de la embarazada ya no está tan alto como antes, sino que ha descendido claramente. 

El bebé

En la semana 36 de embarazo el niño mide unos 47 centímetros y pesa unos 2.750 gramos. Aunque todavía queda un mes para el parto, el bebé tendría muy elevadas probabilidades de sobrevivir.

En este tiempo casi todos los niños se encuentran ya con la cabeza hacia abajo y, entre la semana 36 de embarazo y el parto, van descendiendo lentamente hacia la pelvis de la madre en esta posición e introducen y encajan cabeza en la pelvis menor (es lo que se denomina colocación, el bebé se coloca).

El descenso de la cabeza es importante para el parto: la mayoría de los niños vienen al mundo en posición occipital, principalmente mirando hacia la columna vertebral de la madre. La posición de nalgas (cuando el niño saca el trasero en primer lugar) requiere a menudo una cesárea. El parto también puede desarrollarse con dificultad cuando el niño está cabeza abajo pero mirando hacia el vientre de la madre (saldría mirando hacia el techo). No obstante, a veces los médicos y matronas pueden girar al niño desde fuera realizando maniobras especiales para hacer posible un parto normal. 

Cesárea: un parto a través de la pared abdominal

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios orientativos difieren de los de tu bebé.  

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