Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Semana 20 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (27 de Julio de 2016)

© iStock

La semana 20 del embarazo marca la mitad del embarazo de una mujer. El feto mide, aproximadamente, unos 25 centímetros desde la cabeza hasta los talones y pesa 300 gramos.

Es en este momento la pareja y los hermanos del futuro bebé participan más intensamente en el embarazo porque el bebé empieza a moverse fuertemente y se pueden sentir los movimientos a través de la tripa de la madre. 

Entre el inicio de la semana 19 y el final de la semana 22 de embarazo es cuando se realiza la segunda revisión importante, con ecografía incluida para detectar anomalías en el feto. Incluye la exploración normal de cada cuatro semanas en la que se pesa, se toma la tensión y se analizan la orina, el azúcar y los gérmenes de la gestante. También se analiza el contenido de hemoglobina. El ginecólogo determinará, asimismo, la posición del útero, midiendo la distancia desde la parte superior (tocando por encima de la pared abdominal) hasta el ombligo. 

Durante la ecografía, el médico determina la longitud del bebé medida desde la cabeza hasta los talones del bebé. Y, como ya no es tan sencillo medir la distancia entre la cabeza y las nalgas, se tomarán los siguientes datos, denominados datos biométricos:

  • Diámetro biparietal (DBP): el diámetro de la cabeza entre ambos huesos parietales, es decir, desde una sien a la otra. Para ello se mide, en la ecografía, la distancia entre las sienes.
  • Diámetro fronto-occipital (DFO): el diámetro de la frente al occipucio (parte posterior de la cabeza).
  • Perímetro craneal (CC): a menudo, el ginecólogo mide la circunferencia de la cabeza en vez del fronto-occipital.
  • Diámetro abdominal transverso (DAT): se mide la distancia desde la parte lateral del vientre de izquierda a derecha.
  • Diámetro torácico transverso (DTT): se mide la distancia desde la parte lateral del tórax de izquierda a derecha.
  • A menudo, en vez de medir longitudinalmente abdomen y tórax, se mide el diámetro de abdomen y tórax anteposterior o el contorno de abdomen y tórax (CAT).
  • Abdomen anteposterior: se mide la distancia desde el ombligo a la espina dorsal.
  • Perímetro abdominal (PA) o circunferencia abdominal (CA): se mide el contorno del vientre.
  • Perímetro torácico (PT) o circunferencia torácica (CT): se mide el contorno del tórax.
  • Longitud femoral (LF): el fémur es la denominación científica del hueso del muslo y puede medirse muy bien en la ecografía.
  • De forma alternativa, también se puede medir la longitud del húmero (LH), es decir, la del hueso del brazo.

La concordancia de la circunferencia del abdomen (CA) con la circunferencia cefálica (CC) permite determinar si el crecimiento fetal es armónico y si el bebé incrementa su peso correctamente.

Los datos que mide de forma precisa el ginecólogo dependen también de la posición del feto en ese momento y de cuánto se esté moviendo.

La longitud del fémur multiplicada por siete da la longitud de la cabeza a los talones. El resto de los datos también ofrecen información importante sobre el desarrollo del feto en ese momento del embarazo.

En la ecografía se volverá a controlar si el embarazo es de un feto o es un embarazo múltiple. Además, el ginecólogo mirará la cantidad de líquido amniótico, la actividad cardíaca, los movimientos del bebé y la posición de la placenta.

Todos los valores recogidos se anotarán en la cartilla de embarazada.

En la semana 20 de embarazo, el feto tiene unas 18 semanas de vida. La diferencia entre la edad de vida del feto y la semana de embarazo es porque las dos primeras semanas de gestación solo sirven como cálculo. En total, un embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo del embarazo se inicia unas dos semanas antes de la fecundación, es decir, con el primer día de la última menstruación. Se ha demostrado que no siempre se puede determinar el momento de la ovulación de forma inequívoca en todas las mujeres. 

La madre

A partir de la semana 20 de embarazo, muchas gestantes ya necesitan utilizar los primeros sujetadores premamá, ya que los pechos han crecido mucho y son más voluminosos. Esto suele cargar el tejido conjuntivo de las mamas y dar lugar a frecuentes dolores de espalda. Por eso, los sujetadores normales, aunque sean del tamaño adecuado, se vuelven rápidamente incómodos o no sostienen el peso de manera suficiente. Los sujetadores premamá son especiales (también existen sujetadores de lactancia) y tienen unos tirantes más anchos y cierres amplios. Así, el tejido conjuntivo y la espalda no se cargan tanto y, además, se pueden adaptar durante largo tiempo. 

El feto

En la semana 20 de gestación, el feto explora cada vez más su entorno, se chupa el pulgar, juega con el cordón umbilical, patalea y boxea con sus puñitos. Estos ejercicios sirven para que el bebé, una vez que haya nacido, aprenda a subir del vientre al pecho de la madre y así poder tomar su primer alimento. El bebé sabe de forma instintiva que deberá realizar ese breve camino para poder alcanzar su comida.

Las fuerzas del bebé aumentan cada día y la madre lo puede comprobar por la fuerza de los empujones y las pataditas del bebé. El resto de la familia, como el padre o los hermanos, pueden notar los movimientos del bebé poniendo su mano sobre el vientre de la madre, y también ver los pequeños bultos que se forman cuando el bebé se mueve. En esta semana de embarazo es posible notar una reacción directa por parte del bebé. Una música relajante y caricias sobre el vientre pueden tranquilizarlo, mientras que ligeros golpecitos o toques pueden provocar una patadita más enérgica del bebé. 

El niño en imágenes

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios orientativos difieren de los de tu bebé.

Publicidad