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Semana 14 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (27 de Julio de 2016)

© Jupiterimages/PhotoDisc

En la semana 14 de embarazo el feto mide, aproximadamente, 7,1 centímetros de longitud. Ahora puede chuparse el pulgar y coger el cordón umbilical para jugar con él. A partir de esta semana se recomienda empezar a practicar ejercicio físico adaptado a la situación personal de cada mujer para mantenerse en forma durante el embarazo.

Entre las semanas 11 y 14 se suele realizar la primera ecografía del embarazo (durante un embarazo sue suelen realizar tres, una por trimestre). En esta ecografía se realiza la prueba de la translucencia nucal (pliegue en la nuca). Esta prueba sirve para ayudar a reconocer de forma precoz determinadas enfermedades genéticas como el síndrome de Down, así como deficiencias cardíacas y óseas. La translucencia nucal es una prueba de diagnóstico prenatal de enfermedades genéticas y se suele incluir como una de las pruebas rutinarias de control de un embarazo dentro de la Seguridad Social.

En la semana 14 de embarazo el feto tiene unas doce semanas de vida. La diferencia entre semanas de vida y semanas de embarazo está en que las dos primeras semanas de embarazo sólo sirven para optimizar el cálculo. En total el embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo comienza unas dos semanas antes de la fecundación, es decir, con el primer día de la última menstruación. El momento de la ovulación no es fácil de determinar en todas las mujeres de modo retroactivo, por ello se prefiere mantener esta forma de contabilizar la duración del embarazo.

La madre

En la semana 14 de embarazo aumenta el nivel de estrógenos de la futura madre, de manera que puede sufrir alteraciones del sueño y sentirse más nerviosa de lo normal. Debido al cambio hormonal, además, el sistema inmunitario se puede alterar, de manera que aumenta el riesgo de sufrir un resfriado, sangrado de encías o infecciones de orina, por ejemplo.

El sistema inmunitario se puede reforzar y mantener en plena forma llevando un estilo de vida saludable que incluya el ejercicio fisico, una alimentación saludable, nada de estrés y un descanso adecuado.

Durante el embarazo se debe ser extremadamente cuidadoso con la ingesta de medicamentos y no se deben consumir sin el consentimiento médico. Si una mujer embarazada tiene algún problema de salud, ha de consultar siempre con su médico. Nunca debe automedicarse.

Dientes

¿Cada embarazo le cuesta un diente a la madre? Esta creencia popular es muy conocida. De hecho, aunque no sea completamente cierto, si que es verdad que la base científica del dicho es correcta. Y es que, para la formación de los dientes y el esqueleto del feto hace falta calcio. Si la madre tiene carencias de calcio por una ingesta insuficiente lo obtendrá de sus propios huesos, incluidos los dientes, lo que puede favorecer la pérdida de masa ósea y la caída de uno de ellos, por ejemplo. Sin embargo, esto ocurre raras veces y se puede prevenir con una alimentación durante el embarazo equilibrada y sana.

Además, es importante una higiene correcta y profunda de los dientes. El lavado de los dientes y la utilización de seda dental es obligatorio mañana y noche y, en lo posible, después de cada comida. Así, se reduce el riesgo de caries, favorecida por los cambios hormonales.

También es habitual el sangrado de encías durante el embarazo debido al mayor riego sanguíneo de los tejidos. En caso de inflamaciones y sangrados, el remedio puede ser un colutorio suave y antiinflamatorio.

Los vómitos frecuentes durante el embarazo pueden dañar el esmalte dental. Sin embargo, este puede reconstituirse con un tratamiento de fluorización. Conviene acudir al dentista para someterse a una revisión y recibir las mejores opciones de tratamiento para proteger los dientes.

Actividad física durante el embarazo

En los primeros meses del embarazo es recomendable tomarse el ejercicio físico con moderación y evitar movimientos bruscos y demasiado fuertes. A partir del segundo trimestre un ejercicio ligero puede ser positivo para el bienestar de la madre y el niño y para prevenir las típicas molestias del embarazo. Sin embargo, durante la actividad deportiva, el pulso no debería exceder de más de 130 pulsaciones por minuto y hay que evitar los deportes extremos y de competición. 

Los deportes acuáticos son una muy buena opción. Y es que el agua ayuda a mantenerse en forma pero además es relajante. Los cursos de aquafitness especiales para embarazadas son ideales para las futuras madres. En el agua, las embarazadas pueden relajarse, ya que el vientre se sostiene y la espalda se descongestiona temporalmente. Por este motivo, el deporte acuático se ofrece como parte de l preparación al parto y como mantenimiento durante el embarazo.

Caminar, el pilates o hacer yoga también son opciones muy saludables para mantenerse en forma durante el embarazo.

La actividad física habitual sirve, además, para mejorar la forma física de cara al momento del parto. No solo es bueno para el cuerpo y el estado de ánimo, sino que también es importante para la posterior llegada de los dolores de parto.

El feto

En la semana 14 de embarzo el feto mide, aproximadamente, 7,1 centímetros y pesa cerca de 25 gramos. En la ecografía se pueden diferenciar los órganos sexuales externos. El cuerpo del feto está ahora cubierto por el denominado vérnix caseoso, formado por las glándulas sebáceas y que protege la piel del feto. También aparecen los primeros indicios de vello que se convertirá, más tarde, (sobre la semana 19) en el denominado lanugo que, a menudo, cubre todo el cuerpo del bebé tras el parto y después cae poco a poco.

Como muy tarde en la semana 14 de embarazo, junto al reflejo de agarre de la mano, ya está presente también el reflejo de succión del feto: si la pequeña mano, ya reconocible claramente como tal, pasa ocasionalmente por delante de la cara, se chupará el dedo. El embrión se mueve ahora con precisión. La nariz, los labios, los ojos, las orejas y la barbilla tienen contornos claramente definidos. Con la importante contribución del pelo, las pestañas y las cejas, se reconoce una pequeña cara en el bebé que pronto podrá fruncir las cejas y hacer muecas.

Líquido amniótico

En la semana 14 el líquido amniótico se regenera por completo cada tres horas. El feto nada permanentemente en unos 100 mililitros de líquido amniótico que, por una parte, traga y, por otra, elimina. Hasta el nacimiento, la cantidad de líquido amniótico aumentará en alrededor de un litro. Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios orientativos difieren de los del bebé.

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