Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Necesidades energéticas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Noviembre de 2016)

© iStock

El término necesidades energéticas hace referencia a la cantidad de energía que precisa el cuerpo humano para funcionar correctamente. Aportar al organismo suficientes fuentes de energía a modo de alimentos es una premisa indispensable para poder vivir y llevar a cabo las actividades diarias. Una dieta equilibrada y saludable es aquella en la que entre un 10 y 15% de la energía total consumida procede de las proteínas, entre un 50 y un 60% de los hidratos de carbono y un 30% de las grasas. 

El ser humano necesita continuamente energía para vivir, para que diversos órganos como el corazón, el sistema nervioso o los músculos pueden funcionar correctamente. También para poder realizar una actividad física, para el crecimiento, la reproducción, la reparación de tejidos o para mantener la temperatura corporal.

Esta energía procede de los alimentos que se ingieren y se consigue por la oxidación de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas de esos alimentos. Se habla de valor energético o calórico de un alimento a la cantidad de energía que se produce cuando es oxidado o metabolizado para producir dióxido de carbono y agua. Así, cada alimento produce diferente cantidad de energía según su contenido de macronutrientes. Por este motivo los alimentos ricos en grasas son más calóricos que los ricos en hidratos de carbono o proteínas. Por el contrario los micronutrientes, es decir, las vitaminas, los minerales y el agua no aportan energía.

El contenido energético de los alimentos aprovechable por el organismo se mide en kilocalorías (kcal) o kilojulios (kJ). El término caloría procede de la palabra calor. Una kilocaloría se corresponde exactamente con la cantidad de energía requerida para elevar en un grado la temperatura de un litro de agua a 15 grados Celsius.

  • 1 kilocaloría (kcal) = 4,185 kilojulios (kJ)
  • 1 kilojulio (kJ) = 0,239 kilocalorías (kcal)

Para convertir las calorías en julios de manera simplificada, basta con multiplicar el número de calorías por cuatro.

A la hora de cubrir las necesidades energéticas diarias, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 55 y el 60% del aporte calórico debe proceder de los hidratos de carbonolos, de los cuales los azúcares refinados simples no deberían constituir más del 10%; entre el 10 y 15% debe venir de las proteínas y no más del 30% de las grasas, de las cuales, las saturadas deberían constituir menos del 10% de ese total. 


Los componentes de los alimentos que el cuerpo puede transformar en energía se diferencian en gran medida en cuanto a su contenido energético:

  • 1 gramo de proteína: 17 kJ = 4 kcal
  • 1 gramo de hidratos de carbono: 17 kJ = 4 kcal
  • 1 gramo de grasa: 38 kJ = 9 kcal
  • 1 gramo de alcohol: 29 kJ = 7 kcal

Publicidad