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Dieta sin gluten

Autor: Verónica López (19 de Abril de 2017)

© iStock

La dieta sin gluten se ha puesto de moda bajo la convicción de que es más saludable, o incluso de que puede ayudar a bajar de peso. Sin embargo, estas creencia son erróneas y los expertos en nutrición no aconsejan eliminar el gluten de la dieta sin prescripción médica. Así, la dieta libre de gluten solo estaría justificada en caso de sufrir trastornos relacionados con el gluten como la enfermedad celiaca o la sensibilidad al gluten no celiaca (SGNC).

El gluten es una proteína compuesta por glutenina y gliadina, presente en trigo, la cebada, el centeno y en menor cantidad en la espelta, el triticale o sus derivados. Desde la revolución agrícola y la domesticación de estos cereales, hace unos 10.000 años, el ser humano se ha beneficiado del uso de estos cereales como alimento o como ingrediente para elaborar otros productos como el pan.

Por otra parte, el gluten es frecuentemente usado en la industria alimentaria como aditivo espesante y aglutinante, porque cumple una función tecnológica aportando viscosidad a las preparaciones. Por este motivo, es normal encontrarlo en alimentos, platos elaborados y envasados, que por su naturaleza no deberían llevar gluten. La Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE), recomienda evitar cualquier producto que contenga los siguientes ingredientes si padeces la enfermedad celiaca:

  • E1404 Almidón oxidado
  • E1410 Fosfato de monoalmidón
  • E1412 Fosfato de dialmidón
  • E1413 Fosfato dialmidón fosfatado
  • E1414 Fosfato dialmidón aceitado
  • E1420 Almidón aceitado
  • E E1440 Hidroxipropil amidón
  • E1442 Fosfato de dialmidón hidroxipropilado
  • E1450 Octenil succinato sodico de almidón
  • Almidón
  • Almiláceos
  • Aromas
  • Fécula
  • Fibra
  • Gofío
  • Harina
  • Hidrolizado de proteína
  • Hidrolizado de proteína vegetal
  • Cereales
  • Condimentos
  • Espesantes
  • Extracto de levadura
  • Malta
  • Jarabe de malta
  • Extracto de malta
  • Proteína
  • Proteína vegetal
  • Sémola

 

Sin embargo, según explica el nutricionista Ismael San Mauro Martín, director de la Clínica Cinusa e investigador en el departamento de medicina de la Universidad Complutense de Madrid, cabe destacar que “el gluten no es esencial para el ser humano, es decir, no cumple ninguna función vital”.

Para la población en general, la recomendación debería ser hacer una dieta equilibrada, variada, basada en productos de origen vegetal de cercanía, donde tienen cabida los de origen animal, con cereales integrales, y con los mínimos productos refinados y procesados. La dieta sin gluten no ha demostrado ser eficaz para adelgazar como algunas celebridades y famosos afirman. Hay que tener en cuenta, que eliminar los productos con gluten de la dieta, como los cereales, puede conllevar una reducción de fibra y vitaminas del grupo B muy importantes para el organismo.

San Mauro confirma que solo en caso de sufrir trastornos relacionados con el gluten es necesaria la eliminación del gluten de la dieta. Así ocurre con las personas que padecen la enfermedad celiaca; el consumo de esta proteína les produce enteropatía (problemas digestivos en el intestino delgado). Los síntomas que suelen sufrir son muy variados, cursando con problemas como gases, hinchazón, dolor abdominal, diarreas, calambres, hasta incluso migraña, fatiga, retraso en el crecimiento o alteraciones de la piel (dermatitis, urticaria…). La prevalencia de esta enfermedad es de un 1% de la población.

Las personas que sin ser celiacos, son sensibles al gluten (SGNC), cuya prevalencia asciende a un 6-8% de la población, también es aconsejable que restrinjan el gluten en su alimentación. Estas personas suelen presentar síntomas parecidos a los anteriores descritos y con frecuencia son diagnosticados muchas veces con síndrome de intestino irritable o colon irritable. “Estas personas, también deberán retirar el gluten de su dieta como tratamiento dietético, y siempre después de haber descartado la celiaquía”, comenta el especialista.

No se debe quitar el gluten antes de haber realizado una biopsia de la mucosa intestinal que haya confirmado la enfermedad celiaca, pues si se elimina antes se puede retrasar el diagnóstico o incluso enmascarar la celiaquía. También se debe descartar antes una alergia al trigo (mediada por el sistema inmunitario-IgE) o un sobrecrecimiento bacteriano (mayor número de flora-microorganismos en el intestino delgado), que pueden producir fermentación de algunos componentes de la dieta llamados FODMAPs, produciendo síntomas muy parecidos a la intolerancia al gluten. En conclusión, San Mauro afirma que la retirada de gluten va a repercutir en la disminución de los síntomas y la mejora de la salud para las personas que sufren estos trastornos.

En este sentido, la doctora Gemma Castillejo, especializada en Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, del Hospital Universitario Sant Joan de Déu de Barcelona, concuerda en que no se debe retirar el gluten de la dieta sin que un profesional médico lo recomiende y debe estar dirigida únicamente a personas celíacas y además debe estar controlado por un facultativo.

Fuentes:

  • Entrevista Dr. Ismael San Mauro Martín, director de la Clínica CINUSA e investigador en el Departamento de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid; noviembre 2016.
  • Seminario “Trastornos relacionados con el gluten y sus implicaciones clínicas y sociales”; Dr. Schär Institute; Madrid; septiembre de 2016. 
  • Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE)

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